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" Y si me preguntan... ¿Qué villancico escuchas? Diré: ¡El Tamborilero!"




¡Música clásica o culta!

Mis respeto, todos mis respetos a los señores de la vieja guardia. A los abuelos aferrados a su pasado, a los que creen que escuchar a Beethoven, Mozart, y todos los demás los coloca en un lugar privilegiado en la escala social , intelectual y sobre todo cultural.

Sin embargo - sin olvidar el respeto que merecen- me atrevo a decirles, que viven ustedes en un error. No por ser de otra era, si no, por pretender no ampliar sus horizontes y quererse quedar anclados a una realidad totalmente anacrónica.

Señores, muy respetados señores; ustedes –muchos- personajes distinguidísimos de las mejores familias, sienten en los sones populares una amenaza a la pureza de su sangre, a la finura de sus gustos, a la delicadeza de sus oídos.

Y mientras tanto, sus discursos son tan escasos y resultan tan retóricos como una lección que se aprende memoria y que luego, empieza a perder su fuerza ¡Música clásica o culta! Suena a frase de consolación para seguir sintiéndose vigentes. Y para justificar sus reuniones semanales, en las que ustedes y solo ustedes, se sienten cultos.

Los caminos de la vida.

Suelo preguntarme por las rarezas de la vida. Esas cosas que suelen ocurrir y jamás entiendes. Así es, si en manos estuviese, le diría a esa señora (La vida) que se me pusiese enfrente para hacerle un par de preguntas: ¿En qué consiste su juego? ¿Cómo decide cada cosa?

En ocasiones, se siente pesada y hasta cruel, como si en verdad tuviese algo personal en contra nuestra. En otras, parece más piadosa y benévola. Cuando describen la vida como un camino, me parece muy acertado, es como un camino que aparenta tener fin ¿Será la muerte el fin?

Ciertamente, los caminos de la vida no son tan sencillos como se creen en algún momento; cuando somos niños. Porque, recuerdo que un día lo fui y que las dificultades se veían a menor escala. Luego uno crece y la óptica de todo cambia.

Por estos días, quizás por la época, al escuchar aquella canción de siempre en la voz de Vicentico “Los caminos de la vida”, me hizo pensar en todos los momentos que han pasado dejando algo en alguien. En las personas que se van; en las que se quedan y en las que nunca quisieron entrar – por no sé qué razones-.

Mi abuela: siempre mi abuela.

Mi abuela, mi Bisabuela, partió de nuestro lado en un momento que nadie lo esperaba. Y descubrí, que es cierta aquella frase que sentencia que es mejor amar en vida –decirlo- que esperar a después. La mujer de roble que siempre había sido, poco a poco, bajo la guardia ante los años. Pero seguía manteniendo esa mirada ceniza, como la del fénix, una mirada que hablaba de su vida, de su fuerza, de su dolor.

Mi abuela, era la abuela de todos, de muchos. Fue madre de hijos, nietos y bisnietos. Recuerdo que en sus mejores años, tenía una risa muy peculiar. Y que, además, poseía unas terquedades propias de ella: “los cigarrillos de la esquina son amargos, mejor compra los de la otra calle”.

Su casa siempre estaba acomodada, era humilde, pero limpia. Lavaba en el baño. Hacía del jabón una bola para que rindiera más. Mi bisabuela, mi abuela, será la mujer de roble eterna. Porque reunía a toda la familia. Porque, de ella hay miles de cuentos. Porque, vive en cada uno de nosotros.

Creo que muchos sintieron con su partida, que le quedaron debiendo algo. Ese no fue mi caso. Muchos le adeudaron una visita, un saludo, una sonrisa, un abrazo. Pero imagino que mi abuela, la abuela de todos, no se preocupa por eso… allá donde este, debe estar bien. Y si la saben aprovechar, sus compañeros nuevos, les contará sobre nosotros, les preparará el mejor arroz de coco del mundo y les invitara una partida de “Ludo” o parqués, pero eso sí, ¡pilas! Que no es fácil matarla en el juego.


Por: JulioCesar

1 Sententias:

  1. No sé porque lo leo hasta ahora, pero me ha gustado. Son tres cosas que al parecer no tiene ninguna relación diferente a que las escribiste tu y evocan lo que la vida es en sí. Me ha gustado la parte de la abuela y tu sabes porque.

    Muy vacano lo que acabé de leer.